El papel de los social media en la revolución de Egipto
Foto: The Guardian / Flickr
Ahmed El Gody,catedrático y director del Laboratorio de Nuevos Medios de Comunicación en la Universidad de Ciencias y Artes modernas, en Egipto, comenta el papel de las redes sociales previo a la revolución en un video para el Simposio Internacional de Periodismo en línea.
El Gody indica que la revolución egipcia no empezó en enero del 2011, sino mucho antes, en marzo de 1996, con la aparición de medios independientes que empezaron a usar Internet como un espacio para comunicarse con la gente. Así, se empezaron a crear páginas web abiertas al diálogo y la discusión sobre temas que no se veían en los medios tradicionales.
Eventualmente se encontró que la interacción que proponen los social media era muy útil. Las páginas web cambiaron y se volvieron blogs. Estos medios se convirtieron en una plataforma abierta para cualquiera que tuviera algo qué decir, lo que facilitó la discusión entre periodistas y miembros de la oposición.
El 6 de abril del 2008 es otra fecha importante porque fue cuando los periódicos de oposición entraron en los social media. Entre abril del 2008 y enero del 2011, los social media empezaron ser cada vez más activos. Durante ese período, se llevaron a cabo casi 16 000 manifestaciones en la calle. Y todas empezaron en los social media.
Sobre la página web de Khalid Said, El Gody señala que fue creada en junio del 2010 como una forma de decir ‘no’ a la brutalidad de la policía. Entre junio del 2010 y enero del 2011, los activistas de Khalid Said propusieron y llevaron a cabo muchas manifestaciones como preámbulo a la gran manifestación de 25 de enero del 2011.
“¿Por qué el 25 de enero?”, explica el catedrática. “Todos los años se celebra el día del policía. Pero a partir de ahora el 25 de enero será recordado como la protesta del pueblo egipcio no solo contra la brutalidad de la policía, sino también sobre la brutalidad del gobierno en sí”, afirma.
Egipto apaga Internet con NARUS Software vendido por EEUU
Lo que Hosni Mubarak pretendía lograr al desconectar el internet el pasado jueves y revocar las licencias de Al Jazeera el día de ayer, era contener la información. No sólo ha fallado sino que afortunadamente ha revelado que la censura no es una tarea fácil y requiere colaboración con operadores de telecomunicaciones. Cuando leemos que Egipto apagó el internet no significa que Mubarak apretó un botón, significa que gente que trabaja en empresas específicas cumplieron una orden.
Egipto apagó el internet significa que Vodafone/Raya, Etisalat Misr, Telecom Egypt y Link Egypt cumplieron las órdenes de un gobierno autoritario para proteger a una élite, afectando así a sus 22 millones de clientes en Egipto. El único grupo que conservó la conexión durante estos días fue Noor Group el cual presta servicio a la bolsa de valores, ministros, bancos y hoteles de lujo.
Los operadores de telecomunicaciones se rindieron fácilmente. Pero la televisión seguía transmitiendo información que no era precisamente lo que el régimen de Mubarak quería que la gente viera. Miles de gentes en las calles con una sola demanda: Down Down Mubarak. El domingo por la mañana se notificó a Al Jazeera el cierre de su oficina en Cairo, la revocación de sus licencias periodísticas y la cancelación de sus licencias de operación para transmitir en el país. Esto último significa simplemente que la empresa NileSat, desconectó su señal del satélite.
Una vez más observamos como el gobierno transfiere la labor sucia a empresas privadas y es que desgraciadamente en la sociedad de la información de la cual somos parte, la censura es una cuestión técnica.
Wired publicó el día de ayer una interesante entrevista con el encargado de la Agencia de Información de Túnez, la cual ha estado encargada de la censura de webs y el ataque a cuentas que le parecían incómodas al régimen de Ben Ali. El director de esta agencia dijo muy claramente que ellos solo cumplen órdenes y que además, no hay forma de bloquear algo por completo: siempre hay formas de vencer la censura técnicamente.
Al Jazeera es una prueba. Desde que se anunció el corte de su señal, la cadena ha mantenido su transmisión en modo pirata. Ni un momento se ha cortado la comunicación con sus reporteros quienes envían reportes vía live blogging, twitter y audio principalmente. Cómo lo hacen aún no se sabe, pero no sería sorpresa que estuvieran utilizando internet satelital. El tráfico de Al Jazeera aumentó en 2500% este fin de semana. La otra opción para censurar es la fuerza: hace aproximadamente una hora, 5 periodistas de Al Jazeera fueron detenidos.
Las diferencias y detalles de las diferentes formas para informar e informarse son más visibles durante los conflictos, ya que estos se derraman en los medios de comunicación. El papel de empresas extranjeras en la censura y vigilancia sistemática nos dice bastante acerca de la geopolítica de las telecomunicaciones en el siglo XXI. Por ejemplo, al igual que en Irán, Egipto tiene la capacidad de ejecutar deep packet inspection para analizar el contenido del tráfico a través de teléfonos móbiles y la red. Narus, una empresa californiana, es la responsable de vender esta tecnología de inteligencia en tiempo real a Egypt Telecom.
(Diagrama)
Al igual que con cualquier forma de gestión de red o de protección, la visibilidad es la clave para una estrategia exitosa. Que la visibilidad viene de un enfoque integral para el seguimiento y dar sentido a lo que sucede en una red, manteniendo la flexibilidad necesaria para mitigar el tráfico considerado como “no autorizado “. Para ello, los siguientes cuatro pasos se deben tomar y continuó en un ciclo continuo:
1. Supervisar y analizar el tráfico de red
2. Identificar los servicios de IP y servidores de la red
3. Clasificar los servicios no autorizados y detectar las fuentes de ofender
4. Establecer y ejecutar la política de mitigación
La solución NarusInsight de Gestión del Tráfico asegura que los proveedores de servicios y organizaciones gubernamentales tienen la información que necesitan para mantener con éxito el control de sus activos de red. En el entorno actual de los servicios ilegales y no deseados que se introducen en las redes públicas de gestión privada o de cerca, la capacidad de mantener el control de gestión es vital para el éxito y la seguridad.
Otro ejemplo, ACTA promueve explícitamete la cooperación formal e informal con ISPs para proteger la propiedad intelectual, lo cual además de tantas preocupaciones, genera la posibilidad de que los ISPs se conviertan en autoridades extrajudiciales al servicio de intereses privados y con la capacidad de espiar al estilo chino, o desconectarnos individualmente al estilo egipcio.
Los ISPs y las compañías telefónicas no son únicamente empresas dedicadas a vender conexiones a la red o servicio de telefonía a sus clientes. Como su comportamiento prueba ante la crisis en Egipto, también son actores políticos con intereses comerciales que defender y que para conservarlos, están dispuestos a negar el servicio por el cual sus clientes pagan. No olvidemos que el espectro donde operan estas compañías pertenece al estado. Los gobiernos otorgan licencias para que sea explotado por particulares, pero los dueños no son los presidentes, dictadores o CEOs de empresas que decidieron ser parte de este lamentable ataque a ciudadanos egipcios, es decir, sus clientes.
La cuestión es que los ISPs y operadores de servicios de telecomunicación no son únicamente empresas que explotan espectro e infraestructura pública para ganar dinero. Su rol es fundamental para garantizar el acceso a la información que permite alimentar o no, el debate, la participación y ultimadamente, la construcción y mantenimiento de las democracias.
No existe un código de ética o sanciones que obliguen a ISPs a ser neutrales y sobre todo, garantizar la privacidad y la comunicación. Queda claro que la neutralidad de la red no puede ser opcional, necesita ser una ley.
Ideas que en una situación regular con solo una cuestión opcional de principios, en tiempos de conflicto se vuelven necesidades. Ya no podemos discutir si la versión centralizada o descentralizada del internet es mejor que otra, ya que la diferencia es mantenerte comunicado. También es hora de discutir la responsabilidad de los ISPs: no se pueden vender servicios de comunicación y censurar al mismo tiempo, sin importar si es por razones políticas o de copyright.
Los ISPs responsables son raros pero existen. Banhoff -el legendario ISP sueco famoso por su búnker de operaciones bajo tierra- anunció la semana pasada que encriptará todo su tráfico para proteger la identidad de sus clientes en respuesta a la Directiva de Retención de Datos Europea. Todo aquel que quiera ser parte del ritual de retención de datos sin anonimizar su identidad, lo puede hacer, pero le costará 50 coronas más el servicio.
Vemos pues, que implementar la censura y vigilancia en la infraestructura de telecomunicaciones es una cuestión técnica, como también lo es responder éticamente.
Por Geraldine Juárez (Censura, un servicio gratuito de los ISPs en Egipto) para Alt1040.com
Durante toda la tarde de ayer y hasta el comienzo de su discurso, Twitter mostraba toda su potencia y una hiperactividad como nunca.
Como muestra, este vídeo donde podemos observar el bullicio de los usuarios, mostrándonos cada punto del globo a través del streaming de la API de Twitter.
En total son 123.000 tweets, de los cuales se geocodificaron 80.000 basándose en la ubicación de cada usuario.
Una semana atrás (7 de febrero), los egipcios habían visto a un joven llorando en las pantallas de sus televisores.
Wael Ghonim lloraba porque acababa de salir de prisión; detenido durante 12 días por la seguridad del Estado. Debido a que no había dormido durante 48 horas. Debido a que había estado ansioso por ver a sus padres y su esposa, no se tenían noticias de su paradero o condición, todo ese tiempo. Y debido a que acababa de enterarse de todas las personas que habían sido asesinados durante la brutal represión de las protestas que, como administrador del “Todos somos Khaled Said” página de Facebook, que había contribuido a desencadenar.
Los egipcios lo vierón llorar, y muchos lloraron con él. Y al día siguiente, las mayores multitudes aún descendian en la plaza Tahrir, incluso muchos recién llegados que fueron inspirados por las lágrimas Ghonim a cruzar la valla y unirse a los manifestantes.
Incluso en ese momento, el “momento Ghonim” parecía un punto de inflexión decisivo. Como comentarista político Nabil Shawkat dijo, “fue a través de todo el país como un fuego salvaje. Hasta entonces, nadie expresaba ninguna emoción. El régimen parecía estar compuesto en su totalidad de robots militares, e incluso la oposición era demasiado sensata. La historia de Ghonim permitió a la gente común conectarse con la revolución en un nivel más profundo. Bella persona, es joven, incluso tartamudea y tropieza cuando habla. Él es nuestro Abdel-Halim Hafez “(el popular cantante que se convirtió en el emblema de Egipto de Nasser, y cuyas canciones patrióticas aparece en gran parte en la ocupación de la plaza Tahrir).
La Aparición de Ghonim en la televisión se produjo en un momento crucial, al igual que el peligro de la división en dos países se estaba empezando a parecer algo real. Y él lo utilizó para llamar a la unidad entre todos los egipcios, En su declaración de apertura, aclaro que todos los que habían muerto en las últimas dos semanas fueron mártires, si estaban los manifestantes, policías o soldados, mientras qse rechazaba totalmente cualquier tipo de solución con un régimen que había sometido al pueblo egipcio a sentirse como extranjeros en su propio país.
Como Wael Ghonim lloró y lloró y habló de nuevo, Egipto parecía encontrar el icono de la revolución había estado ausente. Ofreció en su lugar la imagen de su sufrimiento como hijo fiel de Egipto, que sólo quiere lo mejor para la nación.
De este modo, se destruyeron dos semanas de lucha contra la propaganda de un gobierno que había tratado de convencer tanto a sí mismo y al pueblo egipcio que sólo era agitadores extranjeros, respaldados tratando de interponer un “caos” a su país. Y a muchos les pareció habian cristalizado la siguiente etapa del proceso revolucionario, no en torno a cualquier idea o ideología, sino en torno a su propia imagen, que se reflejó como un espejo de los sufrimientos no sólo de sus seguidores de Facebook, sino de todo el país.
Las lágrimas de Ghonim sin duda jugaron un papel crucial para llevar a muchas personas, sobre todo egipcios de clase media, frente a las calles la semana pasada. Pero no pueden explicar directamente la ola masiva de descontento laboral que estalló en los días siguientes, y que puede haber jugado un papel decisivo en la transformación de las emociones de los manifestantes en ganancias concretas.
Los activistas del Trabajo habían anunciado la creación de una federación sindical independiente ya el 30 de enero, y la ciudad de Suez, un componente esencial para la economía de Egipto, estaba en el corazón de la lucha desde el primer día. (Algunos creen que cuando todo sea conocido al final, será también Suez la que ha pagado el precio más alto por su resistencia en términos de muertos y heridos.)
Pero no la primera convocatoria de una huelga general parecía en un principio encontrar un eco fuera de un o dos zonas del país. Y no fue sino hasta fechatardía como mediados de la semana pasada, cuando 24.000 trabajadores en la empresa textil Mahalla caídos, que el trabajo parecía poner todo su peso detrás de la revolución.
Mahalla ha sido el epicentro de la acción industrial en Egipto durante gran parte de la última década, y una vez que los trabajadores del sector textil había convocado una huelga, no pasó mucho tiempo antes de la acción se extendió a incluir fábricas de armamento, las redes de transporte público, las universidades y los hospitales, las compañías petroleras , incluso el sindicato de actores.
Continuando lo que ha sido el sello de activismo reciente trabajo de Egipto, estas acciones combinadas a las demandas de pan y la mantequilla sobre las condiciones de trabajo y los niveles de vida, con ataques a la corrupción en la administración y los sindicatos oficiales oficios, y pide más explícitamente político para que se de el fin de el régimen y las expresiones de solidaridad con los manifestantes en la Plaza Tahrir.
Estos ataques se basan en una historia reciente de activismo laboral que ha crecido desde la década de 2000 para ser la fuerza más dinámica para el cambio en Egipto. Impulsado por el drástico deterioro en las condiciones de vida y de trabajo de la mayoría de la población egipcia que siguieron el cumplimiento del régimen con el FMI y el Banco Mundial exige el Banco para la privatización de las empresas controladas por el Estado, la última década ha sido testigo de una marea constante de aumento del trabajo. Y como el movimiento se ha extendido y ha crecido en confianza, sus demandas se han vuelto más y más concretamente políticas. Como dirigente de la huelga de Mahalla al-Muhammad ‘Attar dijo en una reunión en septiembre de 2007, “Quiero que todo el gobierno renuncie …. Quiero que el régimen de Mubarak llegue a su fin. La Política y derechos de los trabajadores son inseparables. El trabajo es la política por sí misma. Lo que estamos viendo aquí ahora mismo, esto es lo más democrático que hay. “
Para los trabajadores de Egipto, la revolución no se trata sólo de una imagen o una emoción. Se trata de demandas sobre hormigón, en función a su experiencia concreta de lo que es como ir sin comida, sin poder pagar la educación de sus hijos, y ser testigo de primera mano la corrupción que alcanzó ilícitamente niveles obscenos de riqueza. Y se basa en su experiencia de montar un sinnúmero de “ilegales” las acciones que se han unido a sus comunidades, puentes construidos con otras fuerzas dentro de la sociedad egipcia, y ha demostrado muchas veces como mero fuerza de los números podrían abrumar al aparato represivo de un régimen que buscaba cada vez más neurótica y fuera de contacto.
Es demasiado pronto para saber exactamente lo que inclinó la balanza al final de la semana pasada, y convencido de que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que la superestructura política e institucional del régimen de Mubarak era ahora una responsabilidad, en lugar de un activo. Pero es difícil no suscribir a las consecuencias de un Tweet enviado por microblogger Hossam el-Hamalawy (3arabawy aka), que parecía a sonar inmediatamente con las esperanzas de muchos otros revolucionarios cibernéticos:
“Huelgas #EgyWorkers han comenzado. La clase obrera organizada está entrando en la arena. Mubarak, estas bien jodido. “
Hacia una revolución permanente?
Uno de los aspectos más extraños de la apariencia Ghonim en TV fue el marcado contraste entre sus propias emociones en bruto, y la forma de su entrevistadora Mona El-Shazly. A menudo descrito como Opra de Egipto, la intimidad y la sacarina invasora El-Shazly tanto con sus invitados y sus espectadores va mano a mano con una deferencia casi antiguo régimen de los derechos y privilegios de los ricos e influyentes.
Negarse a dejar que hable por él, le impulso, su madre, o incluso la conversación directa, la pura fuerza de la sinceridad Ghonim temporalmente oscurecida cualquier sospecha de que él y El Shazly podrían, de hecho, llegar a ser aliados de clase. Sin embargo, aunque no era natural para él que aparezca en su programa mientras se encuentra en un estado de malestar emocional, esto todavía no era un ambiente totalmente natural para un hombre que también es un Gerente de Mercadotecnia Regional para Google, y cuya página de Facebook esta en las listas de Bill Gates, entre sus inspiraciones, y la cantante Tamer Hosny (quien fue abucheado plaza Tahrir cuando intentó hacer frente a la multitud que el miércoles pasado) entre sus gustos musicales.
El jueves, en el plazo inmediato a gran último discurso de Mubarak, en el que “dio un paso atrás” en lugar de dar un paso hacia abajo, quedando como presidente, mientras que la delegación de poder de Omar Suleiman, Ghonim Twitea a sus seguidores en lo que parecía prematuro júbilo: “Revolución 2.0. Misión cumplida”
La historia tiene, en cierto sentido le dio la razón, aunque hubo un retraso de 24 horas en la transferencia del poder al ejército, sin duda debido a la determinación de Mubarak para tratar de poner un segundo sobre en el estamento militar, determinaria encontes el futuro del gobierno y poner al país en un nuevo curso. La ambigüedad se mantiene más de lo que por supuesto es probable que sea, y hasta qué punto sea el ejército, o de su pronto a ser designados por los socios civiles, estarán preparados para ir hacia el reconocimiento de algunos de los más importantes, menos Facebook amigable exigencias de la revolución .
El fin de semana, como el del tráfico convertido en anarquista, el municipio de Plaza Tahrir comenzaron a regresar a algo así como una acción normal, la industria continuó en todo el país. Las huelgas de los trabajadores petroleros y ferroviarios se mantuvo firme. Veterinarios y trabajadores de la cultura en marcha nuevas protestas y acciones de diverso tipo se registraron en Beni Suef y Daqahliya Helwan, y Menufiya. Los trabajadores de Fertilizantes Assiut se declararon en huelga, mientras que sus compañeros de Assiut Cement cortaron la carretera que conduce al Valle Nuevo para protestar contra los bajos salarios propios.
Periodistas preparados para una reunión donde el lunes tenían previsto destituir al jefe del Sindicato de Prensa, mientras que los maestros, conductores de microbús, los trabajadores bancarios y agentes de la policía siguió a la rebelión contra las condiciones inhumanas de trabajo y la corrupción grotesca de sus directivos. Mientras tanto, la federación sindical FSE, lo que ha funcionado por mucho tiempo como una herramienta de represión en manos del régimen, lanzó un contraataque contra el movimiento sindical independiente, que ha tratado de tener la cabeza FSE Hussein Megawar investigados por corrupción.
Luego, el domingo 13 de febrero, Reuters informó de que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en breve emitirá un decreto que prohibía las reuniones de los sindicatos y las asociaciones profesionales, y efectivamente prohíbe las huelgas. (Este movimiento previamente anunciados se mantiene sin confirmar en el momento de la publicación.)
Cuando esta noticia golpeó los cables, Hossam el-Hamalawy dijo a sus lectores: “¿Recuerdas cuando el ejército tomó el poder en 1952, lo primero que hizo: la ejecución de dos líderes de la huelga en Kafr el-Dawwar”.
El lunes, el ejército parecía hacer marcha atrás, el decreto fue sustituido por un llamamiento por televisión para que la gente vuelve a trabajar para el bien de la economía. Pero como algunas de las protestas mostraron signos de convertirse en enfrentamientos físicos, las perspectivas inmediatas para las relaciones entre el ejército y los trabajadores del país sigue siendo poco clara.
Los jóvenes de Facebook “revolución 2.0″ puede ser más ya. Pero para muchos egipcios, la segunda fase de su revolución apenas comienza.
Túnez (enero 2011), Egipto (2011)… ¿Y marzo? En Argelia ya hay tumulto y plaza, la del Primero de Mayo, y estado de emergencia desde 1992: personas en la calle con la cabeza alta que quieren ser libres, respirar. Aun son cientos frente a miles de policías antidisturbios, pero la mecha está prendida. Entre tanto escudo y casco y porra, entre tanto disfraz del abuso, surgen las primeras voces: “Vete Buteflika, vete”. Pero Buteklika no oye como no oyeron antes Ben Ali ni Hosni Mubarak.
Es un alud de dignidad lo que ha empezado a rodar por desiertos, calles y plazas, por palmeras y zocos. Y por las mezquitas. El rezo da fuerza a los que creen. Corre el miedo entre los sin miedo, entre los prepotentes, entre los que se creen a salvo de su propio pueblo, blindados en sangre ajena. Siria, Yemen, Libia… Hay un calendario para el enfado televisado: Bahrein el 14 de febrero, Marruecos, el 20…
Los invisibles se hacen visibles a miles en todo el mundo árabe y desde este lado del Mar Nuestro nadie sabe qué decir, qué callar, qué hacer. La ceguera prendió en Occidente como en la novela de José Saramago. Esgrimen miedos a radicales cuando el miedo es a los diferentes. Trinidad Jiménez dice que Marruecos está a salvo porque ya hizo las reformas. Ciegos, sordos, mudos…
La revolución no está solo en la revolución, está en sus medios nuevos, en la Red. Las ordenadores dejaron de ser pantallas, ahora son ventanas por las que se ven pasar personas. Los ordenadores son llaves que abren las ansias de vivir, de pelear por el derecho a vivir con la cabeza alta.
Es la revolución de las llaves que abren frente a la dictadura de las llaves que cierran.
En la foto de Patrick Baz se ve a un grupo de blogueros en la plaza de Tahrir, conectados con el mundo mientras que desconectaban al régimen que les asfixiaba. Uno tiene una herida en la cabeza, que no todo es teclear, a veces hay que asomar la cabeza y gritar: “Vete, impostor, vete”, sea cual sea su nombre. Están en el suelo, abrigados, llenos de cables que se conectan más allá de la foto.
Esta foto tiene esperanza, de que esas manos que teclean en la plaza de Tahrir sean las mismas que comienzan a teclear en Argel o Rabat. Manos que se alzan, se tocan y dan fuerza. Es la Revolución de las llaves. Y de las manos que que se dan la mano, que se extienden por la Red. Ya no hay fronteras, solo manos, llaves y televisiones como Al Yazeera y Al Arabiya.
Los delirios de los dictadores nunca son más conmovedores y más peligrosos que cuando están en su agonía.
Ver a Hosni Mubarak, hoy en su discurso de la tarde-noche en El Cairo, usando todos los medios de la desviación retórica para retrasar su inevitable final, fue ver a un hombre tan engañado, tan sordo a las exigencias de la historia, que él era incapaz de escuchar todo un pueblo gritando en la oreja. Y es casi siempre de manera que: el dictador, mimado en su aislamiento, rodeado por sátrapas y funcionarios, inmerso en su propio sentido de esencialidad, es el último en enterarse.
El Presidente Finlandes Urho Kekkonen ha usado de por vida la frase para iniciar sus discursos, “Si me muero …” La negación de la final es una negación de la muerte.
El dictador Mubarak,no comprende que no se puede concebir una alternativa. Es por eso que el momento más importante para una democracia naciente no es necesariamente la caída del autócrata o de sus primeras elecciones democráticas, pero su primera transición tranquilidad plena y democrática.
El peligro de expresión oscura de Mubarak, por supuesto, es que el ambiente de júbilo en la plaza que precedió a su vez, amarga y furiosa, y que Mubarak podría pedir perdón, asesorar, sino que sólo aconseja ahora a sus esbirros armados de nuevo en la refriega. No es el miedo, en otras palabras, de su sentido apenas disimulado de dignidad y la rabia chocan con el sentido de decepción feroces y la agitación de los manifestantes pro-democracia en la plaza Tahrir.
Mubarak no tiene ningún sentido de la visión desapasionada, ningún sentido de que la paz nacional es una prioridad mayor que su propia grandeza, entonces tendría que renunciar y entregar todo su poder a la figura profundamente imperfecta de Omar Suleiman, todo ello con la idea de la apertura el camino para las elecciones de septiembre.
Sin verdaderos partidos políticos, con el poder y la pasión tan difusa, las elecciones también serían erróneas. Cada egipcio parece saber que. ¿Qué Mubarak, como tantos dictadores antes que él, no podía aceptar era que su propia salida de la escena es un requisito previo para la paz civil y un paso inevitable necesarias a lo largo de un largo camino para el desarrollo democrático. “Si me muero …” No lo puede imaginar.
La nota del discurso de Mubarak, no le agradó el llamado a la conciencia americana poniendolo furico, al tener que “aceptar o escuchar a cualquier intervención extranjera o dictados.” En un sentido perverso, que casi no puede echarle la culpa de su ira: los Estados Unidos ha dependido de Mubarak amistad y celdas de tortura con apenas una denuncia hasta, digamos, 24 de enero. Lea los informes de Human Rights Watch sobre la tortura.
Leer las cuentos de los últimos periodistas con la mala suerte de ser encerrados en las celdas de Egipto y capaz de oír los gritos de los ciudadanos siendo golpeados y electrocutados en las células vecinas. La prensa está llena de esas historias. Hemos sabido esto todo el tiempo, y sin embargo el presidente Obama, por todas sus palabras ilustradas sobre las normas democráticas, lo que frenó la financiación de las ONG en Egipto, que Mubarak ha despreciado. De hecho, es hora de que la Administración tuviese absolutamente claro nuestro apoyo a las aspiraciones democráticas, en Egipto y más allá.
El drama está lejos de terminar y su curso es muy difícil de predecir. Pero no hay duda de su importancia revolucionaria para el Oriente Medio. Saad Eddin Ibrahim, que fue uno de los activistas más prominentes de pasar tiempo en las prisiones de Mubarak, me dijo el otro día que los levantamientos en Túnez y Egipto fueron la prueba de que los árabes y especialmente de los jóvenes, No quieren menos de lo que otros quieren. Se niegan a la impotencia, se niegan a la cleptocracia, que demanda el Estado de Derecho. “Esta es una revolución del siglo XXI”, me dijo. “Es la revolución de los jóvenes, y sólo podemos esperar que no sean robados, de alguna manera, por una generación más vieja o una nueva de Mubarak. Tenemos que esperar que este Movimiento Revolucionario vaya a transformar el mundo árabe. “
“Torturadores” egipcios entrenados por el FBI: WikiLeaks
Agentes de la policía secreta de Egipto con el entrenamiento en el FBI, a pesar de las denuncias que rutinariamente detenidos torturados y la oposición política suprimida.
La seguridad del Estado Mayor Egipcio dio las gracias a los EE.UU. por “las oportunidades de formación” en la academia del FBI en Quantico
Según se filtró cables diplomáticos, el jefe de la seguridad del Estado egipcio y servicio de investigación (SSIS) agradeció a los EE.UU. por “las oportunidades de formación” en la academia del FBI en Quantico, Virginia.
El SSIS ha sido repetidamente acusado de utilizar la violencia y la brutalidad para ayudar a apuntalar el régimen del presidente Hosni Mubarak. En abril de 2009, el embajador de EE.UU. en El Cairo, afirmó que “la policía de Egipto y los servicios nacionales de seguridad siguen siendo perseguido por las persistentes denuncias, creíbles de abusos contra los detenidos.
“El Ministerio del Interior utiliza SSIS para supervisar y, en ocasiones se infiltran en la oposición política y la sociedad civil. SSIS suprime la oposición política a través de detenciones, el hostigamiento y la intimidación. “
En octubre de 2009, “creíbles” los abogados de derechos humanos que representan a presuntos detenidos Hezbolá proporcionó detalles de las técnicas empleadas por el SSIS.
El cable dice: “Los abogados nos dijeron a mediados de octubre que se han recopilado testimonios de varios acusados del GOE [Gobierno de Egipto] la tortura mediante descargas eléctricas, privación del sueño, desnudarlos y durante períodos prolongados.
“Los abogados creen que las cuentas para ser creíble.”
Un despacho en enero de 2010, establece: “Mientras el gobierno del Ecuador y sus partidarios afirman que la brutalidad policial es inusual, los abogados de derechos humanos creen que sigue siendo un fenómeno generalizado, todos los días en las cárceles, la estación de policía y la sede del ministerio de seguridad interior del estado.”
¿Quién sigue en la lista después de Túnez y Egipto?
Después de Túnez les tocó a Egipto y el Yemen, y dicen que en la cola están esperando Argelia, Marruecos, Jordania, Irán, Siria, Arabia Saudita, Sudán, Corea del Norte, Bielorrusia, Tayikistán…
Da miedo pensar en la conmoción que está por llegar con tantos candidatos a “Mubarak”, “Egipto” y “tunecinos”, porque ellos no saben jugar sin sangre. Sobre todo en África (y todavía más en la zona árabe).
Todos los años hay quien hace una lista de los autócratas, tiranos, sátrapas y dictadores más empedernidos; de los que inminentemente van a arrancar el vuelo, hoy, mañana, dentro de un año, pero que tarde o temprano lo harán. No siempre se cumplen las previsiones pero las listas no dejan de publicarse regularmente.
La última lista de estos “condenados” al derrocamiento la ha publicado la revista americana Time.
En la lista hay diez nombres: Hosni Mubarak, el presidente del Yemen, Abdullah Saleh; el líder norcoreano, Kim Jong-il; el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad; el presidente del Sudán, al-Bashir; el líder de Zimbabwe, Mugabe; el presidente de Argelia, Buteflika; el rey del Arabia Saudita, Abdalá; el bielorruso Aleksandr Lukashenko y el tayiko Emomalii Rahmon.
La lista de “sospechosos habituales”
La forma en que se hace la lista de “malos” se parece (en cuestión de metodología) al episodio del maravilloso clásico cinematográfico “Casablanca” con Humphrey Bogart. Final: el jefe de la policía francesa, después del asesinato del comandante alemán, suspirando ordena “detener a LOS SOSPECHOSOS HABITUALES”.
Porque hace tiempo que en el mundo existen ese tipo de “sospechosos habituales”. Sus nombres van saltando de una lista a otra. Y no suele haber muchos cambios en estas “tablas de cálculo de dictadores”. Pero básicamente, el contenido de estas listas depende del experto (si es que es un experto), de la ideología política, del momento político y de la procedencia geográfica del que la hace.
Como, actualmente, todas las miradas están puestas en Egipto, el Magreb (toda la parte este de Egipto) y todo el Oriente Próximo, sería bueno detenerse en los candidatos con nombres anteriormente mencionados de la región de la “zona islámica”.
Es poco probable que el rey Abdalá bin Abdelaziz al-Saud tenga el mismo destino que el presidente de Túnez Ben Ali (por cierto, el rey del Arabia Saudita acogió al exiliado tunecino) o lo que puede ocurrir Hosni Mubarak.
Cualquier monarca es autócrata por definición y es propenso a la dictadura. Pero si tenemos en cuenta el nivel de vida del país (bastante más alto que el egipcio o tunecino), la mentalidad de los súbditos, la autoridad de la familia real, la crueldad de su forma de gobierno y la estabilidad es bastante improbable que Abdalá sufra las mismas revueltas que están teniendo lugar en Egipto.
No es que Arabia Saudita carezca de libertades y derechos, pero no hasta tal punto.
En cuanto al presidente argelino (desde 1999) Abdelaziz Buteflika puede que no le esté esperando una revuelta social egipcia sino una sublevación islámica. Hace unos años cuando el gobierno se vio obligado a anular los resultados de las elecciones generales después de la victoria de los representantes de los partidos radicales islamistas el país ya experimentó el estado de guerra civil.
Club de “amigos de EEUU”
Un hecho sorprendente y a menudo “olvidado” o tal vez, silenciado adrede, es que la guerra contra los regimenes de estos países la hacen los movimientos que salieron de bandos, movimientos y destacamentos de los muyahidines creados, armados y financiados por los mismos EEUU en la época de la expedición soviética en Afganistán.
La misma Al-Qaeda proviene de allí. Delante de esta evidencia es tentador acusar a la Casa Blanca de la aparición y consolidación de estos dictadores y de las corrientes islámicas radicales, y es que está claro que sin la guerra afgana este fenómeno no habría llegado a tales dimensiones. Y, aunque en menor medida que los EEUU, la URSS también tiene su parte de culpa en esto, ya que dos no pelean si uno no quiere.
A propósito, a excepción de Ahmadineyad, todos los islamistas que aparecen en la lita de Time son todos amigos de Washington. No son amigos personales de Barak Obama, sino de los EEUU.
Ahora la pregunta es ¿cómo deshacerse de los amigos? Cuántas veces EEUU ha mordido el anzuelo con esta dichosa amistad (en Latinoamérica y América Central todos los dictadores, sin excepción se han formado en los Estados Unidos) y no hay manera de que se aparten.
Omar al-Bashir, presidente del Sudán desde 1989, también ha empezado a tener problemas en casa y muy parecidos a los de Egipto. Él no aparece entre los amigos de los EEUU. Por lo menos ahora. Es más, él es el único presidente en activo acusado de genocidio en la provincia sudanesa de Darfur y contra el que el tribunal penal internacional de la ONU ha emitido una orden de arresto.
Pero es poco probable que a Sudán (que se está preparando para la separación el próximo verano, cuando el sur obtendrá la independencia) le queden fuerzas para una revuelta interna después de casi 40 años seguidos de guerra civil.
Abdullah Saleh, presidente del Yemen desde hace 32 años, ha recibido la señal de Egipto y ha decidido abrir las cárceles a los opositores, ha dejado en libertad a los periodistas arrestados y ha anunciado que en 2012 ya no volverá a presentar candidatura.
La oposición considera que Saleh es una marioneta de Washington. En efecto, el Yemen hace potente punto de apoyo de la base de los EEUU en la lucha contra el terrorismo de la región. Pero eso no impide a que Saleh mantenga los contactos con los radicales islamistas como por ejemplo, Al-Qaeda.
La oposición de Ahmadineyad también está siendo alimentada por Washington. Los iraníes empiezan a estar cansados de la “dirección del Ayatolá” y del aislamiento del país. Pero a éste tampoco parece que la ola de indignación popular le amenace a una caída.
Es curioso que en la lista no se hable de Pakistán. El principal punto de apoyo de la guerra de EEUU en Afganistán e Irak. Precisamente Pakistán es el eslabón más débil y su régimen, el primer candidato al hundimiento.
Hay toda una serie de regiones del sur-oeste del país que ya no son controlados por el gobierno sino que pertenecen a los radicales islamistas y a los partidarios del movimiento “Talibán”, que por cierto también fue armado y financiado con el dinero de EEUU.
Pakistán está mucho más cerca de la caída que Aleksandr Lukashenko en Bielorrusia. De una manera u otra el país ha vivido durante muchos años bajo una dictadura militar cruel del “amigo especial” de la Casa Blanca, Pervez Musharraf.
Así pues, no parece tan larga la lista de “mubaraks” como la pintan.
Redes Sociales superan a tiraje de periódicos en países árabes
Los usuarios de redes sociales siguen creciendo en países árabes como Arabia Saudita, Egipto, entre otros. Recordemos que los bloggers y otros ciudadanos de El Cairo se han informado y han dado su versión sobre las manifestaciones en contra del gobierno egipcio.
Apesar de que la Internet ha sido bloqueada (en parte) en ese país, los pronunciamientos continúan.
Un reciente informe del Centro Internacional de Asistencia a los Medios de Comunicación (CIMA, por sus siglas en ingles) revela que mientras estos países cuentan con 17 millones de usuarios en Facebook, el número de diarios vendidos alcanza los 14 millones en esa región.
En este estudio (que adjuntamos líneas abajo) se puede observar un cuadro que muestra que el 50% de egipcios se informa a través de la red y solo el 34% lee diarios impresos. En el caso de Jordania y Arabia Saudita el porcentaje es mayor en el caso de periódicos.
Otros resultados:
Hay 5 millones de usuarios de Facebook en Egipto. La demanda de sitios de microblogging -como Twitter- seguirá creciendo. Este año Twitter lanzará su plataforma en árabe.
Algunos gobiernos árabes están desarrollando mejoras en la infraestructura digital para que la conectividad sea mejor.
Aunque se mejore técnicamente el sitema, hay constantes esfuerzos negativos para cerrar, filtrar, monitorear y bloquear páginas web. Incluso se arresta ciudadanos que escribe en blogs.
La popularidad de medios digitales está ganando audiencia de los medios tradicionales.
Los ciudadanos se están esforzando para ir más allá de los blogs y proponer cambios en el mundo ‘físico’.