Cinco reporteros presenciaron la ejecución de Troy Davis el pasado miércoles, sentenciado por asesinato del oficial de policía Mark MacPhail en Estados Unidos. Julie Moos, de Poynter, se ha encargado de recopilar parte de las crónicas publicadas por los testigos:
La veterana reportera del Atlanta Journal Constitution, Rhonda Cook, ha estado presente en otras 11 ejecuciones. “Los testigos de los medios son una parte de estos procesos, así como los agentes que acompañan al recluso hasta la clamara de la muerte o los oficiales que atan al condenado a la camilla”, escribió.
El reportero Greg Bluestein, de Associated Prees, publicó que no le tomó mucho tiempo notar que la ejecución de Davis “era distinta a otras que he presenciado”. “Mientras manejaba hacia la prisión, podía ver una multitud de personas que se manifestaban y a un grupo de, por lo menos, 50 periodistas”. Así describió la escena:
Cuatro reporteros además de mi presenciaron la ejecución. Esperamos por más de cuatro horas en una habitación sombría de la prisión. Charlamos un poco y especulábamos acerca de si la Corte Suprema podría intervenir. Por momentos, nos quedábamos en silencio.
Alrededor de las 10:30 p.m., un guardia entró y dijo: ¿Estáis listos?
Jim Mustian, periodista del Columbus Ledger-Enquirer escribió en su crónica:
Grabadora, iPhone, bolígrafo, libreta, teléfono, cartera, llaves, credenciales de prensa, ninguno de esos objetos podían estar a mi disposición mientras veía morir a Davis.
Incluso para un periodista, la muerte es muchas veces distante. Pocas veces presencias un triple homicidio cuando ocurre, o sientes las llamas de un incendio fatal. Incluso durante la cobertura de casos con pena capital, el castigo se mantiene abstracto, en los documentos de sentencia de la corte.
No esta noche.
Quizá nunca podremos saber con absoluta certeza cada detalle de lo que pasó en el parking del Burger King en Savannah el 19 de agosto de 1989. Yo tenía tres años de edad y no estaba allí. Las personas que sí estuvieron han cambiado su testimonio.
Pero puedo decir sin equivocarme que nunca olvidaré los eventos del 21 de septiembre de 2011.
Vía: Poynter
Por 233Grados.com
