CERN señala que se habría descubierto la “partícula de Dios”
CERN
Aparentemente, los científicos que trabajan en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en Suiza descubrieron el esquivo bosón de Higgs, también llamado la “partícula de Dios”, según un documento filtrado perteneciente a científicos del detector ATLAS en el CERN.
El bosón de Higgs es una partícula que, según el modelo estándar de la física de partículas, debería existir, pero que nunca ha sido observada. El bosón explicaría el origen de la masa en las partículas, entre otras cosas, y daría sustento a varias teorías de la física que no han podido ser comprobadas.
El documento detalla el descubrimiento de algo, que podría ser el bosón de Higgs o bien podría ser otra cosa – no queda claro. Se trata de una filtración – que no ha sido analizada en profundidad ni corregida – , así que no hay que emocionarse mucho todavía.
De acuerdo al documento, se detectó un rango de energía donde se observa un exceso de fotones, que podrían ser resultado de la presencia de las partículas de Higgs. Esto significa que los científicos ahora saben más o menos dónde estarían ubicados los famosos bosones. “El presente resultado es la primera observación definitiva de física más allá del modelo estándar. Emocionantes nuevas físicas, incluyendo nuevas partículas, se puede esperar encontrar en un futuro muy cercano”, señala parte del memo.
Todavía no hay confirmación respecto a si el documento es real o falso. Aún en caso de ser verdadero, se trata de datos que todavía son preliminares, por lo que lo mejor es esperar un poco para ver si el CERN puede hacer un anuncio con pruebas y datos concretos del posible descubrimiento.
Cinco mitos y falacias acerca del registro de ubicación del iPhone
Mitos y falacias
Demasiadas cosas se han dicho últimamente después de que la noticia que el iPhone (y el iPad 1 o 2 con 3G) recolectan datos de geolocalización, es decir, lleva un registro de todos los lugares donde ha estado el aparato. Muchas de estas son exageraciones producto del desconocimiento, de asumir hechos que no han sido comprobados, de una mala interpretación de qué son los datos o simplemente el efecto de “teléfono descompuesto” que se da entre medios.
Estos son cinco mitos y falacias acerca del registro de ubicación del iPhone:
Alasdair Allan y Pete Warden descubrieron el archivo consolidated.db (donde se guardan todos los datos de ubicación). En realidad su existencia fue revelada hace seis meses. ¿Por qué ahora llamó tanto la atención? Porque se presentó en una conferencia junto al software que ponía en un mapa dichos puntos. Demostrando que la alarma no es generada por preocupación (lo hubiéramos estado desde hace seis meses), sino por titulares alarmistas.
Si haces respaldo de los datos del iPhone, es muy sencillo obtenerlos desde el archivo guardado en la computadora Falso. iTunes permite cifrar los respaldos hechos de los dispositivos móviles que soporta (iPhone, iPod touch y iPad), por lo tanto esos datos no pueden ser leídos por nadie que obtenga el archivo a menos que tenga la contraseña que tu hayas asignado. Tampoco hay forma de obtener los datos de un iPhone o iPad si lo conectas a un equipo que no es propio para obtener tales datos si le has puesto una contraseña a tu dispositivo móvil. Por lo tanto, aunque te lo roben (siempre y cuando hayas puesto un password) no hay forma de obtener esos datos almacenados en el teléfono (o el iPad).
El archivo guarda datos obtenidos por medio del GPS del iPhone o iPad Otra mentira reportada en diferentes medios. Lo que se registra son ubicaciones de las antenas de telefonía a los que el teléfono se ha conectado. Por lo tanto, el objetivo no es obtener registros de ubicación del usuario sino tener un registro de las antenas usadas, su potencia, calidad de señal y ubicación. Uno de los grandes objetivos de los fabricantes de teléfonos es siempre oferecer la mejor señal posible, este tipo de datos ayudan a que el dispositivo siempre esté conectado a la mejor antena. Y en un futuro, no tenga que volver a buscarlas, ya sabe perfectamente dónde está. Y ¡oh sorpresa!, esta información también las tienen las operadoras telefónicas. Tal vez no deberías estar preocupándote de el archivo en tu teléfono (del cual solo tu tienes control) sino de cómo son tratados tus datos por los proveedores de servicio.
Apple mantiene en secreto sus intenciones Estos días vemos a periodistas, medios, opinadores, gobiernos y políticos están exigiéndole a Apple que explique en detalle la política de recolección de datos de ubicación. Resulta que la compañía ya ofreció explicaciones —bastante detalladas— el pasado julio 12 de 2010 por medio de una carta al congresista demócrata Edward J. Markey y al congresista republicano Joe Barton.
Apple puede saber dónde estoy en todo momento Que sería la mayor falacia de todas. Muchos están culpando al equivocado. Empezando porque si usas Facebook Places, Foursquare, Gowalla y otros servicios de geolocalización ya estás compartiendo muchísima más información, y sobre todo, más detallada. A diferencia del consolidated.db o de la información recabada por tu operadora telefónica, esos datos publicados en redes sociales generalmente se hacen públicos (por los mismos usuarios). Pero puede ser aún peor, hay muchas, muchísimas aplicaciones móviles que están periódicamente enviando información de localización física a sus servidores (y tu les diste permiso cuando la abriste por primera vez y lo aprobaste).
El principio de la navaja de Occam es perfectamente aplicable en este caso. ¿Qué es más probable, que Apple quiere saber la ubicación de las más de 100 millones de personas que tienen un iPhone o que la compañía tiene una base de datos para mejorar la señal y acelerar el proceso de descubrimiento de celdas? Considerando que estamos hablando de un teléfono, el segundo caso me resulta la explicación simple, sencilla y probable.
Y la realidad es que hay cosas muchísimo más graves, más inmediatas y sobre todo, más peligrosas por las cuales preocuparnos cuando se trata de nuestra privacidad. Voy a poner un solo ejemplo: ¿Te conectas habitualmente a redes Wi-Fi sin protección desde tu teléfono cuando andas en la calle, en un cafe, en un evento o en una conferencia? Sabías que es excesivamente sencillo obtener todo el tráfico que circula por la red abierta para obtener tus contraseñas, sesiones autentificadas en redes sociales y otros servicios? No es necesario ser el administrador del punto de acceso, cualquiera lo puede hacer, toma aproximadamente dos minutos: descargar un add-on para Firefox e instalarlo. ¡Eso es todo!. ¿Te conectas a redes Wi-Fi sin protección y confias plenamente en ellas? Eso, en cambio, si me parece grave. Cifrar la conexión por medio de un VPN debería ser un paso básico en cualquier persona que se conecta a internet desde lugares públicos.
Los medios sociales se han convertido en un elemento imprescindible en todas las áreas de las organizaciones, tanto para su funcionamiento operativo como para construir su identidad y cultura; en definitiva, su imagen y su posicionamiento. Una marca, una empresa, su producto o su servicio, han pasado a convertirse en objetos sociales y, como tal, deben comunicarse a través de la web social. Se trata de una función estratégica, tanto en las grandes como en las pequeñas y medianas empresas. Porque si hay algo que permite esta nueva forma de trabajar es, sobre todo, construir relaciones con la comunidad a través del empleo de las herramientas con las que esa comunidad consume, comparte, genera y distribuye contenido e información.
Más allá de su impacto en los modelos de negocio, quería analizar hoy algo tan importante como es su aplicación en la estrategia de Comunicación y Relaciones Públicas y, concretamente, en la Sala de Prensa 2.0 (Social Media Newsroom), Sala de Comunicaciones, como la denomina Iván Pino, o Sala de Prensa Multimedia, como la denomina Benito Castro.
Los papeles secretos de Guantánamo -filtrados por Wikileaks y publicados en España por ‘EL PAÍS’- ponen al descubierto al detalle las cloacas de la democracia, lo que sucede cuando desaparece el Estado de derecho: la aplicación de la ley, o su ausencia, queda al arbitrio de personas protegidas por la inmunidad judicial y la cantinela de la lucha contra el terror. Cuando el hombre no tiene que responder de sus actos llega el abuso, la tortura; surge el monstruo que todos llevamos dentro.
“(…) Se entenderá por el término ‘tortura’ todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a éstas”. (Artículo 1).
El exvicepresidente de EEUU, Dick Cheney, ideólogo de los halcones que gobernaron la Casa Blanca en los ocho años de presidencia de George W. Bush, siempre ha negado que la llamada ‘técnica del waterboarding’ (provocar sensación de ahogo al preso) sea tortura. No es la opinión de Amnistia Internacional. Pese a que torturar es un delito de persecución universal, como recuerda Human Rigths Watch, nadie será llevado ante un tribunal. Tampoco sus ideólogos. Ni sus jefes.
La Convención de Ginebra, de la que EEUU también es firmante, regula el trato de los prisioneros. La Casa Blanca la ha esgrimido cuando sus soldados han caído presos en Vietnam, Irak u otros lugares. Tras los atentados de Nueva York y Washington, la Adminsitración de Bush trató de escapar de las obligaciones del derecho internacional, que ayudó a construir tras la II Guerra Mundial, con una triquiñuela: considerar a los detenidos combatientes enemigos y no prisioneros de guerra.
Cambiado el nombre, acabado el problema. Un truco al alcance de cualquiera, incluidos los talibanes, los terroristas.
Un libro de Alessandro Baricco, Los bárbaros, que reúne varios artículos del escritor publicados en ‘La Repubblica’, alerta contra la tentación de la ley de la selva. Baricco afirma que el 11-S demuestra que la ley del más fuerte ya no funciona, que el más fuerte también es vulnerable.
La Constitución de EEUU es un pieza de maestría legal, de organización del Estado y de garantías del ciudadano frente a la arbitrariedad de los poderes públicos. Además de proteger la inocencia de la persona hasta que se demuestre lo contario, algo olvidado en Guantánamo, defiende y protege la libertad de expresión.
Uno de los inventos que revolucionó el modo que trabajamos y que se volvió esencial en las oficinas dejará de ser fabricado. El diario The Daily Mail informó que la empresa Godrej & Boyce cerró su última planta en la India con solo algunos cientos de equipos restantes.
La firma empezó a producir máquinas de escribir en los años cincuenta, cuando estos instrumentos fueron denominados como un símbolo de la independencia de la India y el inicio de la industrialización.
El gerente general, Milind Dukle, declaró al diario Business Standard que ya no tienen tantos pedidos. “Desde el año 2000 hasta la fecha, las computadoras han comenzado a dominar el mercado. Todas las compañías paralizaron su producción a excepción de nosotros”, indicó.
Hasta el año 2009, se fabricaron entre 10 mil y 12 mil máquinas cada año. Sus mercados preferenciales eran agencias de defensa, cortes y oficinas de gobierno.
Cabe recordar que la primera máquina de escribir fue fabricada en Estados Unidos en 1867.