Algunas muy Fuertes
Archivo por días: 21 marzo, 2011
¿De quién son tus datos en redes sociales?
En un tiempo en el que la protección de la privacidad es la gran asignatura pendiente de Internet, uno de los ejercicios prácticos “obligados” es el de conocer a quién pertenecen nuestros datos una vez decidimos compartirlos en una red social.
Obviamente, no hay un criterio único en el tratamiento de los datos personales y contenidos por parte de las distintas redes sociales, sino que es cada una de ellas la que, de manera unilateral, determina sus propios parámetros de privacidad, poniendo a disposición del usuario una serie de herramientas que le ayudan a redefinirlos.
Lo anterior no significa que el margen de acción de los prestadores de servicios de Internet sea absoluto. Todos los operadores de Internet que dirigen sus servicios específicamente al territorio español incluidas las redes sociales están sujetos a lo dispuesto por la legislación española, por lo que una serie de principios mínimos han de ser cumplidos en todo caso. Eso es, al menos, lo que dispone el artículo 4 de la LSSI. Cuestión distinta es el grado de cumplimiento normativo que las autoridades exigen a los operadores extranjeros, pero ése es otro debate.
Y como las decisiones conscientes y libres –entre ellas, la de elegir la/s red/es social/es a la/s que queremos pertenecer- sólo pueden ser tomadas desde el conocimiento, ahí va un poco de información acerca del tratamiento que las principales redes sociales que operan en España hacen de nuestros datos, principalmente fotografías y contenidos, según anuncian en sus propios términos y condiciones.
Facebook. En sus condiciones de uso, la red con sede en Palo Alto te informa de que tú “eres el propietario de todo el contenido y la información que publicas en Facebook”. Lo anterior implicaría que el usuario es en todo momento dueño de sus contenidos, pero esto no es así. La propia red matiza más adelante en sus términos de uso, respecto de aquellos contenidos objeto de propiedad intelectual tales como fotografías y videos, que “nos concedes una licencia (…) para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook”. Esta licencia finaliza “cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta, a menos que el contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado”. Es decir, que tus contenidos son tuyos, pero también de Facebook, y de todos los demás usuarios si así lo has permitido.
La red de microblogging Twitter se expresa, por su parte, en términos similares. Establecen sus condiciones de uso que “el usuario se reserva los derechos de cualquier contenido enviado, publicado o presentado a través de los servicios”. Pero, al publicar dicho contenido, el usuario “otorga el derecho a Twitter de poner a la disposición de otras compañías, organizaciones o individuos asociados con Twitter el contenido para la sindicación, difusión, distribución o publicación de dicho contenido en otros medios y servicios”. Osea, más de lo mismo, o incluso más.
Tuenti, la red social española con más usuarios, establece un matiz importante en la licencia que el usuario concede a la red. Y es que, rezan sus términos de uso, “al publicar contenidos en tu perfil (…) conservas todos tus derechos sobre los mismos y otorgas a TUENTI una licencia limitada para reproducir y comunicar públicamente los mismos”. Hasta ahí todo igual, pero esta autorización, continúan sus términos, “es con la única y exclusiva finalidad de que TUENTI pueda prestarte el servicio”. Además “la anterior licencia quedará resuelta una vez que elimines tu contenido del Servicio o des de baja tu perfil.” Es decir, que al compartir un contenido en Tuenti, el usuario le concede a la red social una licencia para que le sea prestado el servicio, sin que pueda Tuenti, con carácter general, ceder esos contenidos a terceros.
Youtube da un paso más allá que el resto de redes sociales, posiblemente invitada por su propia naturaleza. Y es que al compartir un video en YouTube, el usuario otorga a favor de ésta una licencia similar a las ya expuestas, pero es que, además, concede idéntica licencia a favor del resto de usuarios “para utilizar, reproducir, distribuir, realizar obras derivadas de, mostrar y ejecutar dicho contenido en la medida de lo permitido por la funcionalidad del servicio”. Como dato curioso, señalar que ambas licencias quedan canceladas cuando el usuario elimina o borra sus videos, pero no así los comentarios, cuya cesión tiene “carácter perpetuo e irrevocable”.
LinkedIn, la red social destinada a compartir contactos profesionales, reconoce que “tú eres el propietario de la información que facilitas a LinkedIn y puedes solicitar su eliminación en cualquier momento a menos que hayas compartido información o contenido con otros y éstos no la hayan eliminado o haya sido copiada o almacenada por otros usuarios”. Poca novedad en este sentido, pero el usuario otorga una licencia a LinkedIn para “comercializar mediante todas las modalidades de explotación conocidas actualmente o descubiertas en un futuro cualquier información que facilites a LinkedIn”.
Wikipedia, si es que se puede considerar a ésta como red social, dispone lo siguiente. El usuario, al compartir un contenido, “acepta licenciarlo bajo la Creative Commons Attribution/Share-Alike License 3.0 (Unported). Por razones de compatibilidad, también deberá licenciarlo bajo la GNU Free Documentation License. (…) Los reutilizadores pueden elegir la(s) licencia(s) que deseen”. En definitiva, que el usuario que comparte contenido en la Wikipedia pierde el control del mismo, si bien obliga a quien pretenda reutilizarlo a compartirlo en idéntica manera.
Lo dicho, ni mejor ni peor. Cada red social presenta sus propias peculiaridades, no solamente en cuanto a las prestaciones que ofrecen a sus usuarios sino en cuanto al tratamiento que confiere a los contenidos compartidos por éstos. Sólo con información es válida la elección.
Por Alejandro Touriño en
blogs.lainformacion.com
Los blogs: una tecnología para la libertad
Un famoso libro de Ithiel de Sola Pool titulado Technologies of Freedom. On free speech in an electronic age (1983) ha servido, mucho antes del nacimiento de la Web y de la llegada de los medios sociales, para enmarcar el potencial de las tecnologías de la información como instrumentos para extender la libertad y muy especialmente la libertad de expresión.
La red internet, bien definida por Alejandro Piscitelli como La imprenta del siglo XXI (2005), se ha convertido en una de las herramientas más potentes de la historia para proyectar a escala global el alcance de la voz de los sin voz, para saltar los cercos y las vallas que se afanan por plantar los enemigos de la libertad.
No es casual la referencia a la imprenta, como prensa de palabras (WordPress), en la marca de una de las más populares plataformas de edición de blogs, como tampoco es casual que internet haya sido la herramienta escogida por Yoani Sánchez para hacer llegar al mundo el clamor por la libertad del pueblo cubano.
Aún no he tenido la fortuna de conocer personalmente a Yoani Sánchez, aunque la sigo en la red desde comienzos de 2008 y hablo con cierta frecuencia con ella. Siempre he admirado la claridad de su escritura y el coraje que demuestra a diario al enfrentarse a un régimen dictatorial simplemente con un blog y con sus palabras.
El blog Generación Y que mantiene Yoani desde abril de 2007 sorteando todo tipo de dificultades, incluyendo su bloqueo en la isla, es la representación paradigmática de la red como tecnología para la libertad y del blog como imprenta personal.
A veces dictando las entradas por teléfono, otras veces remitiéndolas por correo electrónico a sus contactos para que las publiquen por ella, pero siempre con el mismo afán de construir con palabras un espacio para la libertad, Yoani ha extendido su pasión a muchos otros, dentro y fuera de la isla. Los comentarios de su blog se han convertido en una plaza pública en la que tienen reflejo las profundas diferencias que separan a los cubanos.
Yoani es mucho más que una bloguera famosa y premiada, y Generación Y es mucho más que uno de los blogs más populares del mundo. Yoani y su blog ya no tienen que ver sólo con la tecnología, ni sólo con la literatura de lo cotidiano, ya se han convertido en un símbolo de la resistencia pacífica a la opresión, en una demostración palpable del poder de las palabras.
Este es un libro sobre la herramienta que ha hecho posible la revolución de Yoani Sánchez, WordPress, escrito para gente como ella: los que no saben de tecnología pero tienen cosas que decir, los que quieren comunicar y no tienen otro medio que el más sencillo y poderoso: un blog.
Los blogs, plataformas personales de publicación en línea, cambiaron la Web y con ella nuestra experiencia de internet. La red dejó de ser un espacio de consulta y se convirtió en un espacio de participación. Los blogs iniciaron la transformación de la Web en un medio social: el medio de la gente.
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La tecnología está disponible: WordPress es la mejor plataforma de todas las que he utilizado desde que comencé con los blogs en 2002.
La maestra está dispuesta: Yoani Sánchez es la mejor instructora que uno podría tener, conoce el medio y transmite su pasión.
Ahora lector, todo está en tus manos. Comienza el libro y, enseguida, comienza un blog.
Vídeo: Yoani Sánchez. Un blog para hablar al mundo
Blog de Yoani Sánchez: Generación Y – Twitter: @yoanisanchez
Por José Luis Orihuela @jlori
eCuaderno.com
Twitter es la sociedad pensando en voz alta
Con motivo del quinto aniversario de Twitter entrevista Daniel González para 20minutos: Twitter, cinco años de una red social que se ha convertido en un fenómeno imparable.
Sigue el texto completo de la entrevista:
¿Podríamos decir que Twitter es una red social o habría que clasificarlo en otra categoría?
La existencia de perfiles públicos de usuarios que pueden seguir y ser seguidos por otros usuarios define grafos sociales y articula Twitter como una red social asimétrica, porque no es necesaria la reciprocidad en los vínculos. A pesar de que, por razones estratégicas” Twitter prefiera definirse como una “red de información abierta”, lo cierto es que precisamente la dimensión social de la plataforma es una de las claves de su éxito. Cada usuario de Twitter conforma y transforma su propia red social cada vez que opta por seguir o dejar de seguir a otros usuarios.
¿Qué buscan los internautas en Twitter: notoriedad, información, entretenimiento…?
Los usuarios de Twitter comparten y consumen información y, al hacerlo, establecen vínculos emocionales con los miembros de sus respectivas redes. Saber cómo están las personas que nos importan, es tan relevante como acceder a la información que comparten o a sus opiniones. La “familiaridad ambiental” con una comunidad diversa y dispersa escogida por cada usuario es una de las razones por las que Twitter engancha tanto. La otra razón es la posibilidad de acceder en tiempo real a la información producida, filtrada y compartida por los usuarios que cada uno ha escogido seguir.
¿Cómo es posible que la red haya llegado a convertirse no sólo en difusora de noticias sino en generadora de las mismas, siendo incluso citada como fuente en los medios de comunicación? ¿De veras tiene el valor informativo que se le atribuye?
En Twitter tenemos a millones de personas de todo el mundo compartiendo información en tiempo real, conversando, expresando sus deseos y opiniones, publicando enlaces a sitios, fotos y vídeos de forma muy sencilla y ágil. El resultado es que Twitter se ha convertido en la caja de resonancia de nuestras sociedades, en la gran base de datos de nuestros deseos, temores y opiniones. Twitter es la sociedad pensando en voz alta.
¿Cuál diría que es la clave del éxito de Twitter?, ¿le sorprende su arrollador éxito e importante papel en conflictos como los de Libia o Egipto?
El éxito de Twitter se basa en la simplicidad de su idea matriz: compartir, mediante la Web, mensajes de texto de hasta 140 caracteres desde cualquier tipo de dispositivo móvil o informático. La popularización de la cultura móvil ha sido una condición necesaria para la implantación social de Twitter. La simplicidad de la plataforma, su dimensión social y global y su accesibilidad de de móviles, (incluso sin conexión a Internet), son las razones que explican el papel que ha jugado Twitter en todos los accidentes, catástrofes, atentados y revoluciones de los últimos cinco años.
¿Cree que los ‘trending topics’ son representativos de los intereses de la sociedad o le parece que Twitter sigue siendo aún imperio de una minoría?
Los trending topics son el resultado de un algoritmo que detecta las conversaciones emergentes y las ofrece segmentadas geográficamente por países y ciudades.
No son realmente los temas sobre los que más se habla, sino específicamente los que a diario despuntan. Monitorizar de un modo más sofisticado las conversaciones dominantes en Twitter, graficarlas y detectar los nodos y los momentos clave en los que se convierten en tendencias (trazabilidad) son algunos de los retos pendientes para mejorar la función de Twitter como termómetro social.
Resulta llamativa la irascibilidad que se genera hacia determinados tuiteros, casi siempre personajes famosos, ¿se le ocurre alguna explicación a este fenómeno?
Entre los efectos secundarios de la visibilidad en medios sociales conversacionales, como Twitter, hay que contar con el exceso de exposición de la propia vida (que puede saturar o disgustar incluso a los fans), y con el riesgo de someterse a la provocación permanente de los usuarios agresivos que solamente buscan la visibilidad que les confiere la polémica con un famoso.
¿Cuáles son las mayores virtudes y los mayores defectos de Twitter?
La mayor fortaleza de Twitter es su ecosistema: el conjunto de usuarios, desarrolladores externos y personal interno que enriquecen y transforman la experiencia de Twitter todos los días. Los mayores riesgos de Twitter provienen de tres frentes: un control excesivo sobre la utilización de su API que ponga freno a la implicación de los desarrolladores externos, la ausencia de un modelo de negocio que permita la sostenibilidad de la plataforma, y el hecho de que Twitter sea un sistema cerrado y propietario. Si estos factores no se matizan, serán el detonante de un nuevo escenario configurado por la emergencia de un servicio de microblogging abierto y distribuido.
Por jlori para ecuadarno.com




