Combates en Ras Lanuf, 4 de marzo de 2011.
Cortesia de REUTERS / Goran Tomasevic
En varios países de África del Norte y Oriente Próximo comenzaron protestas masivas contra la pobreza, la corrupción y el autoritarismo:
A number of countries in North Africa and the Middle East are protesting against poverty, corruption and authoritarian regimes:
Plusieurs pays d’Afrique du Nord et du Proche-Orient sont actuellement le théâtre de protestations massives contre la pauvreté, la corruption et les régimes autoritaires:
Todos miramos al Magreb, a Libia. Y ya es una gran suerte porque hasta hace nada solo nos mirábamos a nosotros mismos. Miramos a Libia, al petróleo, y a Túnez, a la marea de refugiados. Nunca mirábamos más abajo, más allá del Sáhara, al mundo de los negros, a la verdadera África.
Levantamos la cabeza cuando nos llegan noticias de grandes matanzas en Ruanda, Sierra Leona, Liberia o Congo. Guerras de primera, guerras de segunda; personas de primera, personas condenadas al silencio.
En la foto, un hombre del barrio de Abobo, en Abiyán, donde viven los partidarios de Ouattara, se recupera de las heridas. Fue tiroteado por tropas gubernamentales. No se distinguen sus facciones, tampoco se dice su nombre. Exponerse es empezar a morir. En Abobo hay miedo, escuadrones de la muerte, desapariciones. En la ventana un agujero. La cama vacía de la izquierda sabe a muerte reciente. El ventilador, casi en la cara, a humedad, a calor sofocante. El hombre está ajeno, entre sombras, sumergido en un mar que no se ve. Una habitación a la deriva en un país a la deriva.
Costa de Marfil no cabe en las noticias. Ni siquiera el viernes cuando las tropas de Gbagbo abrieron fuego sobre una manifestación pacífica de mujeres… Siete mujeres muertas sin derecho a noticia.
Por: Ramón Lobo para el Blog de ElPais.com