Estados Unidos centró su atención hacia la Triple Frontera hace varios años, sobre la posibilidad de una financiación desde la región a grupos fundamentalistas como el “Hizbullah”, “Hamás” o “Al Qaeda”, según los cables clasificados que fueron publicados por Wikileaks el año pasado.
Por ejemplo, el país del Norte aseguró el 27 de febrero de 2006 que en Chile existían musulmanes que apoyaban y financiaban al “Hizbullah”, y que mantendrían conexiones con organizaciones que operan en la Triple Frontera, conforme a los cables revelados por Wikileaks.

Pero unos meses antes, específicamente el 10 de agosto de 2005, el entonces embajador de los EE.UU. en Chile, Craig Kelly, dijo en otro reporte que los islámicos de Chile (asentados principalmente en Iquique) “son conocidos por tener conexiones con organizaciones islámicas en la Triple Frontera de Argentina, Brasil y Paraguay”.
Según el documento, ya en ese tiempo los Estados Unidos mantenía sospechas de actividades a favor de los grupos fundamentalistas dentro y en zona fronteriza con el Paraguay.
Por otro lado, The Guardian, uno de los periódicos del mundo que recibió los documentos de la página web WikiLeaks, publicó parte de un documento de 2008 en el que Washington pidió a sus diplomáticos investigar la posible presencia de “Al Qaeda” y otros “grupos terroristas” islamistas en Paraguay, en la zona de la Triple Frontera con Argentina y Brasil.
De acuerdo a uno de los cables, la Cancillería de los Estados Unidos pidió a su embajada en Asunción “información sobre la presencia, intenciones, planes y actividades de grupos terroristas en Paraguay, en concreto en la Triple Frontera” con Brasil y Argentina.
Esto, según el cable, significa que el país del Norte ejercía una investigación sobre las actividades de los extranjeros que viven y trabajan en Ciudad del Este y alrededores.
Washington quería información no solo de la posible presencia de “Hizbollah” o “Hamás“, entre otras organizaciones armadas islamistas, sino también de “Al Qaeda” y “agentes estatales iraníes”, lo que refleja un masivo interés de los EE.UU. hacia nuestro país en relación a posible presencia de miembros de grupos terroristas del Medio Oriente.

