El diario inglés Daily Mail publicó una encuesta en la que los entrevistados admitieron decir un promedio de 4 mentiras diarias.
Las mentiras entran en la categoría de “piadosas”. El ranking arranca con la clásica “está todo bien”, pero hay más. Una lista que revela lo oculto detrás del pequeño engaño
En términos de género, los hombres obtuvieron una ligera ventaja al tener el dudoso honor de decir cinco mentiras por día, mientras que las mujeres reconocieron hacerlo únicamente en tres ocasiones.
Estas “mentiras”, en realidad, son aquellas frases que suelen pronunciarse casi automáticamente, casi sin pensar, con la intención de salir del paso y no decir algo inconveniente.
Tal vez por eso entran en la categoría de “mentiras blancas”. Porque faltan a la verdad pero no provocan grandes daños a quien las escucha.
La muestra abarcó a 3.200 personas y en el ranking de estas mentirillas que se dicen con mayor frecuencia, el primer puesto lo obtuvo la popular frase “Está todo bien”, elegida como la favorita con el 28% de los votos.
A ésta le siguieron otras como “Qué bueno verte”, “No tengo plata encima”, “Te llamo”, “Perdón, no llegué a atender”, “Tenemos que vernos pronto” y “Estoy en camino”.
Todas estas mentiras son trasladables a los usos en Venezuela, donde a aquellas se les suman expresiones como “Te estaba por llamar”, “Hablemos para ir a tomar un café”, “Recién abro tu mail”, “Estás igual que siempre” o “Te llamo y hacemos una parrilla”.
“Son frases que a veces reflejan menos la intención de mentir que el haberse quedado a mitad de camino y sentirse en falta: quise atenderte pero no pude o, aunque me olvidé de llamarte, sí quería hablar contigo. Pero si son dichas con la clara intención de engañar al otro, reflejan las partes endebles de los vínculos humanos, donde es más importante parecer que ser”.
La encuesta inglesa no sólo se quedó en la enumeración de frases. También determinó que el mayor número de estas frases de circunstancia tienen por destinatarios en primer término a los compañeros de trabajo, luego a los familiares y por último a los amigos. Un detalle no menor: se les miente más a los familiares que a los amigos.
Entre las 20 mentiras más dichas, también calificaron “Estoy en una Tremenda Cola”, “No tengo señal”, “Pues Claro que te amo”, “Me quedé sin batería”, “Te llamo en un minuto”, y la letal “Querida, no está yan gorda” y la que suelen usar las mujeres: “Tu panza me erotiza”.
La psicóloga Cristina Castillo no es tan tajante a la hora de definir si el hombre miente más que la mujer. “Lo que he podido escuchar en mi trabajo clínico no me permite precisar quién miente más , lo que sí se puede establecer es que la manera en que hombres y mujeres verbalizan a la mentira es distinta, así como también lo que cada género considera como mentira”, explica.
Es posible: casi un cuarto de los hombres admitió haberle dicho a su pareja que estaba delgada aunque pensara lo contrario, y un 29% reconoció haber negado la existencia de una relación paralela.
“Si a estas mentiras se las usa en los vínculos más cercanos, la falsedad envenena la relación porque decirle a alguien te amo sabiendo que es mentira, forja un vínculo prefabricado en el que engañar al otro es también engañarse uno mismo”
Para la socióloga, si se las usa para llenar el silencio en el trato social y todos los que participan del juego son conscientes de ello, entonces esas mentiras no son tan graves y se relacionan con “cumplir con la expectativa que creo que el otro tiene de mí”.
La mayoría de estas frases son dichas para no herir susceptibilidades.


