5 Maneras de Escapar de una Cita

A veces es demasiado tarde: a pesar de que el deseo de que salga todo bien prime siempre, una primera cita puede resultar catastrófica si no se planifica con cautela y si no se tienen en cuenta todas las posibilidades de conclusión. Tienes que pensar en todo, preveer que todo pueda ocurrir, acuerdate del Sr. Murphy y sus Leyes.
Es verdad que siempre es mejor dejarse llevar por el momento y tratar de disfrutar más allá de que la persona involucrada termine siendo la indicada o no, pero también hay ocasiones en las que, por nervios o por un mal presentimiento, hay que pensar cómo hacer para huir, tratando de evitar la ofensa del prójimo, en la medida de lo posible. Así, te proponemos cinco maneras de escapar de un primer encuentro, mucho peor si es a ciegas! OMG, que pueden ser aplicadas o desechadas, dependiendo de tu grado de desesperación y de maldad, jajaja:
1- La estrategia geográfica:
“vamos a tomarnos algo cerca de mi casa”. Sí, es un arma de doble filo, pero el buen conocimiento de su manejo te permitirá ubicarte en una posición en la que ganes o ganes. En el caso de que la cuestión resulte un fiasco, le dices que te tienes que irte a domir temprano o puedes aplicar alguna otra excusa del punto 5 y emprendés la fuga hacia tu comodo hogar: En la situación contraria y feliz, la de que todo sea perfecto, puedes aprovechar la cercanía para pasar al próximo nivel (moralidad fuera de juicio).
2- La estrategia telefónica:
Antes de salir hacia el encuentro, le dices a un pana que te llame a una hora determinado. El resto es teatro. Y un mínimo de códigos con el amigo involucrado. Si la estás pasando mal, la idea es que simules un episodio grave que requiere de tu presencia inmediata: Evaluatu nivel de desesperación catastrófica. Y si está todo bien, o pensás que lo puedes controlar, terminás la conversación telefónica y listo. Una estrategia que nuestros padres no pudieron poner en práctica: aprovechemos la tecnología.
3- La jugada:
Parecida a la anterior pero llevada al extremo: con presencia. O sea, le decís al pana que vaya al mismo lugar con su pareja o con otro amigo más para que funcionen de espías con derecho a intervención. Un sistema en código debería establecer una serie de señas con significados particulares que vayan desde el “Está todo bien, vayan” hasta el “Sálvenme ya”. En este último caso, la actuación y la incomodidad, claro se hará también necesaria: la opción más amena (Para ti) será simular un encuentro casual e invitar a los aliados a sumarse a la cena.
4- La estrategia 2.0:
Utilizando Twitter como tecnología aliada, y siguiendo a @EscapeMyDate puedes llevar a cabo una estrategia similar a la 2 pero sin la necesidad de planificar y evitando la incomodidad del llamado si la estás pasando bien. El sistema es el siguiente: si quieres escapar y esto se aplica también a las reuniones laborales o porqué no, familiares :-) , sólo tienes que que enviar un (DM) mensaje directo a EscapeMyDate e inmediatamente tus amigos previamente seleccionados como contactos de emergencia, recibirán el pedido de ayuda. Depende de ellos si te llaman o no.
5- La vieja excusa:
“Me siento mal”. “Me cayó mal el Sushi”. “Estoy SUPER Cansado”. “Me acabo que no le di la comida al perro”. “No tengo con quien dejar los chamos”. Cualquier excusa es válida en el momento de que la fuga se te hace insoportablemente necesaria y ya no te importa mucho el sentimiento de zozobra que pueda azotar a la susodicha cuando desaparezcas de su lado como por arte de magia. Para llevar a cabo esta estrategia, se necesita respirar profundo y pronunciar el conjuro… aunque ni tu mismo te lo creas. Jajaja
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